El Mercurio de Valparaíso: La otra joya del Pacífico

Un diario que ha visto pasar la mayor parte de la historia republicana de Chile ante sus ojos y que desde el año 1827 es una de las principales fuentes de información de la zona, constituyéndolo como uno de los grandes baluartes históricos de los medios de comunicación del país.

Cuando en el año 1960 el compositor chileno Víctor Acosta creó los populares versos de la canción “La joya del pacífico”, popularizada posteriormente por Lucho Barrios), gran parte de la sociedad la interpretó como la primera descripción de la vida en el puerto. Sin embargo, la verdad es que 133 años antes un periódico ya informaba y daba a conocer a la comunidad los principales hechos que ocurrían en el “puerto principal”, desde los acontecimientos que se vivían en la Plaza de la Victoria, avenida Pedro Montt y hasta en otro países. Este es El Mercurio de Valparaíso.

En medio del complejo escenario político que se vivía durante el breve gobierno de Francisco Antonio Pinto (1827-1829) es que Pedro Félix Vicuña, Ignacio Silva y Thomas Wells, tres porteños deciden crear un diario que impulse y defienda las aspiraciones de la sociedad y la conformación de un Chile republicano.

El 12 de septiembre de 1827 quedó marcado en el calendario como la fecha en que se editó por primera vez El Mercurio de Valparaíso, continuando con su labor hasta el día de hoy. En 1833 el diario fue adquirido por el periodista José Luis Calle, y luego le sucedieron varios dueños y editores, pero no fue hasta 1880 que llegó a las manos de Agustín Edwards Ross, quien convertiría al medio en el influyente diario que es hoy en día. 

En sus inicios el diario contaba con publicaciones en un formato de dos cuerpos noticiosos, cada uno de las cuales está dividido en dos columnas, haciendo un total de cuatro columnas por edición. Si bien en sus inicios el diario se publicaba dos veces por semana, para 1832 ya salía de forma diaria, excepto los días festivos.

Entre las secciones del diario estaban la de cartas al editor, variedades, avisos de utilidad pública, avisos económicos y periódicamente noticias internacionales o nacionales. El orden de las secciones variaba, mientras que la cabecera común correspondía al título del diario y su slogan de aquel entonces: “Un diario mercantil y político” e inmediatamente debajo de ello se encuentran precios de suscripción, el número de la edición y el nombre del dueño de la imprenta: Thomas Wells.

El Mercurio de Valparaíso coincide en varias aristas con los otros diarios de la época: su corta extensión, la falta de ilustraciones y una inmensa cantidad de avisos económicos.

El periodismo, tal como lo conocemos hoyera muy poco común. La mayor parte del periódico estaba destinada a las cartas, editorial, variedades y avisos económicos. En las notas de actualidad no se utilizaba una estructura informativa, sino que era más bien un relato de carácter descriptivo y netamente temporal.

Cuando la gran parte de los periódicos del Siglo XIX se mantenían en el mercado solo unas cuantas semanas, El Mercurio de Valparaíso supo evolucionar a la vez que sus lectores lo hacían, lo que fue el primer pilar de la gran empresa de comunicaciones en que llegó a convertirse

*Esta nota fue publicada originalmente en 2015 y modificada en enero de 2020.