El despegue de El Desconcierto

A punto de cumplir una década de existencia, en el último año El Desconcierto ha vivido importantes cambios: creó y perdió un popular programa de conversación, cambió su dirección y se consolidó como un medio con un foco mucho más periodístico y que ha ampliado su audiencia.

Aunque pocos lo recuerdan, El Desconcierto partió como una revista cuando ya muy pocos se animaban a imprimirlas. Pronto saltó a internet, donde se posicionó como un sitio alternativo a los medios tradicionales. En sus casi 10 años de vida se ha reinventado varias veces, lo que le ha permitido convertirse en uno de los medios digitales de mayor lectoría del país.

Su historia inicia el año 2011, como un proyecto del ingeniero comercial Gonzalo Badal, en conjunto con la licenciada en literatura María José Thomas y el artista visual Carlos Altamirano. Deciden “generar un medio independiente, cercano a las temáticas de medio ambiente y que difundiría contenidos en sintonía con las demandas actuales”, según las palabras Badal, actual director ejecutivo de El Desconcierto.

Gracias a los beneficios generados por la adjudicación de dos proyectos de edición de textos a la editorial Ocho Libros (de la cual Badal es dueño y director editorial), consiguieron el capital inicial para crear El Buen Aire S.A. y así poner en circulación las primeras copias físicas del medio bautizado por Altamirano como El Desconcierto.

Portada de la edición impresa de El Desconcierto.

En su primera etapa, El Desconcierto funcionó como una revista impresa, la cual tuvo como director al antropólogo y parte del grupo fundador de Izquierda Autónoma, Rodrigo Ruiz. En su formato físico, El Desconcierto se componía casi exclusivamente de columnas de opinión y entrevistas. Tenía una sección denominada “Pensamiento Crítico”, en la cual diferentes académicos publicaban ensayos sobre temas de contingencia, por lo general centrados en temáticas de medioambiente.

Según consigna Badal, la revista alcanzó a publicar solamente dieciocho números, con tiradas de ocho mil ejemplares, los cuales eran distribuidos a diferentes puntos de venta, tanto en Santiago como en regiones.

“En un momento nos dimos cuenta de que se estaba posicionando la revista. Pero desde Concepción recibíamos todos los ejemplares de vuelta. Por medio de un amigo profesor de la Universidad de Concepción me enteré de que las revistas no se estaban distribuyendo. Le escribimos a Meta, los encargados de distribución, que eran parte del grupo COPESA. Ahí nos dimos cuenta de que nos estaban haciendo un boicot. Estábamos perdiendo mucha plata”, señala Badal.

Debido a esto, se tomó la decisión de solicitar todos los ejemplares que se encontraban en bodegas para regalarlos en la romería realizada en el Estado Nacional en conmemoración de los 40 años del golpe militar, realizada en septiembre del 2013. Fue en ese momento, cuando Gonzalo Badal se enteró, al presenciar una conversación entre dos jóvenes que se acercaron a solicitar un ejemplar, que la revista había sido digitalizada por algunos lectores y que también estaba siendo leída en línea.

Motivados por esta experiencia, y tras una serie de estudios por parte de su comité editorial, durante el 2015 la revista comenzó su proceso de digitalización, abandonado su formato físico. Durante esta etapa, El Desconcierto apuntó a convertirse en un medio más “periodístico”, por sobre la difusión de contenidos académicos. En su primera versión se generaron diferentes secciones y se comenzó a trabajar con un pequeño grupo de periodistas encargados de generar contenidos.

Cuando Rodrigo Ruiz abandonó la dirección de El Desconcierto para incorporarse como asesor del alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, fue reemplazado por la cientista política María Francisca Quiroga, quien se incorporaría también como socia de El Buen Aire. S.A. Ella se encargaría de liderar el despegue digital del medio.

En su versión online, el modelo de negocios de El Desconcierto se basó en la incorporación de publicidad programática, publicidad directa y contenidos patrocinados. Si bien desde su directorio señalan que su principal foco publicitario está asociado a universidades y ONG’s, según información extraída de Mercado Público durante los años 2016-2017 se adjudicaron contratos de difusión de avisajes asociados a diferentes ministerios del gobierno de Michelle Bachelet, por un total de $47,8 millones. A su vez, el medio posee desde el año 2018 contratos por avisaje con la Municipalidad de Valparaíso por $16 millones.

Durante la gestión de Francisca Quiroga, el medio comenzó a ampliar sus secciones, incluyendo reportajes. Según Quiroga, el medio se focalizó en demandas sociales y temáticas de género, lo que a su criterio “comenzó a asegurar una audiencia joven, que siempre fueron nuestro público objetivo, preocupada por temáticas como el feminismo y medio ambiente”.

En 2017 El Desconcierto creó una cuenta de Youtube con el objetivo de expandir su presencia en las plataformas sociales. Sin embargo, no fue hasta el estallido social del 18 de octubre del 2019 que la cuenta alcanzó un significativo aumento en sus visitas. El tráfico estuvo impulsado por la creación del espacio “El matinal de los que sobran”, programa de discusión integrado por los panelistas Alejandra Valle, Daniel Stingo y Mauricio Jürgensen.

Durante el año 2020, y tras estar a cargo durante 5 años, Francisca Quiroga abandonó la dirección de El Desconcierto, debido a diferencias sobre la gestión económica de un medio que estaba en pleno crecimiento. El gatillante fueron los acercamientos con el empresario y vicepresidente de Huachipato F.C., Victoriano Cerda, quien ha sido cuestionado por su rol en la polémica venta de la Isapre Más Vida a Nexus. Si bien Gonzalo Badal señaló que Victoriano Cerda no es socio ni influye en El Buen Aire S.A., sí reconoció que hubo reuniones entre él y el directorio durante 2020.

Aunque con Francisca Quiroga emigró también “El matinal de los que sobran” (juntos crearon “La voz de los que sobran”), El Desconcierto ha conseguido hacerse un espacio como uno de los medios digitales más visitados a nivel nacional. Según el sitio de analíticas Similar Web, en octubre El Desconcierto era el décimo sitio de noticias chileno con más visitantes únicos y ocupaba el segundo lugar entre los medios exclusivamente digitales, después de El Mostrador.

Esta consolidación ha ido de la mano con una mayor profesionalización de su trabajo periodístico, tras la incorporación del ex editor de la Unidad de Investigación de Bio Bio, Sergio Jara, como director de prensa, y la inclusión de Claudio Pizarro, ex editor de crónica de The Clinic, como editor general.