María Romero: La mujer que revolucionó a Chile con su estilo hollywoodense


02/04/1909

Periodista amante del séptimo arte, que dedicó gran parte de su vida a la revista Ecran.  A lo largo de su historia tuvo amistades dignas de una película,  entre las que se destaca la mismísima Marilyn Monroe. Supo ganarse un espacio tanto en Hollywood como en el país.  

Por: Daniela Carreño, Lorena Poblete y Naiara Gentico

María Romero nació el 2 de abril de 1909 en Santiago. Criada en el seno de una familia intelectual y apasionada por la literatura (su hermano Alberto era escritor), esta periodista empezó a desarrollar de a poco sus virtudes. Fue tía de Graciela ‘Totó’ Romero, quien la recuerda con ternura. “Mi mamá no me quería mucho. No me entendió nunca. Pero la María fue un gran personaje en mi vida. Era como entre hermana mayor y mamá. Era muy graciosa. Se reía de todo, re contra habilosa. Entró, por la influencia de mi papá, a la revista Ecran como secretaria. Yo la admiraba y la quería a morir”, señaló. (Mendoza, 2009)

Al terminar sus estudios secundarios, optó por entrar a estudiar Pedagogía en Inglés en la Universidad de Chile. Tras un par de años en la carrera, María decidió dejar la educación superior y comenzar a trabajar.

Amanda Labarca, destacada diplomática y pedagoga chilena que, además, jugó un papel clave en la lucha por el voto femenino en el país, fue la persona que primero la contrató; María fue su secretaria personal y se ganó la confianza de la educadora. A modo de premio, Labarca realizó las gestiones de una beca para que Romero obtuviera un diplomado en Educación Parvularia en el Mills College, en San Francisco, California. Sería este viaje el más importante de su vida y el que definiría su carrera llena de éxitos.

Ya en Estados Unidos, comenzó sus estudios y también, algunos viajes para conocer lo que su nuevo país le ofrecía. Es en una de estas travesías en las que visita Hollywood, experiencia que la deja fascinada y gracias a la cual, es capaz de definir lo que desearía hacer el resto de su vida: escribir sobre cine y espectáculos. Cuando Romero vuelve a Chile es contratada como secretaria por Luis Enrique Délano, director de la Revista Ecran en ese entonces.

Desde esta posición, comenzó a introducirse en el mundo del periodismo de espectáculo, haciendo críticas de cine y entrevistas a grandes estrellas hollywoodenses que se publicaban en Ecran. A María no le era difícil contactar a sus entrevistados; debido a su fama en Hollywood y a sus amistades, entre las que se encontraba Marilyn Monroe. La periodista conversaba con figuras tales como Tyrone Power, Walt Disney y Kim Novak, sólo por nombrar algunas. En 1939 finalmente, asume como directora de la ya mencionada revista Ecran, donde permanece por 20 años.

En 1957, María deja la dirección de la revista y se va a vivir a Estados Unidos. Al volver, comienza a escribir columnas de cine en el diario El Mercurio y, posteriormente, trabaja en el programa 60 Minutos de Televisión Nacional de Chile, en donde tiene un espacio en el que se dedica a hablar de películas, entregando sus comentarios. El periodista y profesor UDP Pablo Vildósola señala; a María “rara vez se le escuchó hablar mal de alguna película. Ella prefería evitar comentar las malas películas”.

María Romero, fue una gran periodista y comentarista de cine. Es por esto que se considera una pionera del periodismo cinematográfico en Chile y Latinoamérica. Su recorrido por los grandes escenarios y filmes de la época de 1930 en adelante, fueron las experiencias y derechos que dieron a Romero la experticia en espectáculos, especialmente de cine.

El 2010 portal Terra en su sección de fotorreportajes enuncia a María Romero como “una ave rara en la alta sociedad santiaguina de comienzos del 1900”. Era tan franca que rayaba en la mala educación. A pesar de ello la salvaba su tremendo sentido del humor y una simpatía sin límites, que a fines de 1970 y terminando los 80’, la hicieron famosa como “la viejita que contaba el final de las películas en 60 minutos”, el noticiero central de TVN. Graciela ‘Totó’ Romero, sobrina de María, define a su tía como una persona que “se reía todo el día de sí misma”.

Es en la revista Ecran donde María Romero expresa su narrativa. Era la época de las crónicas, las que hablaban de la vida teatral en su mayoría y que en escasas ocasiones, se escribían noticias sobre ópera y conciertos. Cuando asume la dirección en el año 1939, la revista torna a girar a una actitud del espectáculo más crítico y peyorativo, esta última cualidad fundada por la que sería su directora por 20 años. Material noticioso sobre las “celebridades” locales y artículos que reflejan una preocupación seria y real sobre el tema: crónicas, entrevistas, reportajes, reseñas críticas, etcétera. “La revista Ecran, donde María Romero llenaba páginas con los chismes sobre las ‘estrellas’ norteamericanas y publicaba comentarios de películas de la misma procedencia” (Mouesca, 1997).

Desde que asume María, el cine toma protagonismo y secciones que tenían que ver con la mujer, el hogar; se reducen hasta desaparecer.

Con la nueva fórmula de Romero, la intención se torna muy clara: el tema es ahora el cine y sus derivados. A través de una narrativa crítica, argumentativa que evitaba el sensacionalismo.

Al respecto, la periodista Lidia Baltra, quien trabajó en la revista Ecran junto a María Romero, resalta que “era muy rigurosa para trabajar y que se preocupaba mucho de la redacción. También se preocupaba de que no hubiera chismes, ni fotos de mal gusto, noticias no comprobadas, ni estrellas de cine muy ‘piluchas’. Era contraria al sensacionalismo” (citado por García Huidobro & Escobar, 2012).

El aporte al periodismo chileno que dejo María Romero Cordero, está relacionado con  el profesionalismo y la seriedad en la que se enfocó durante todos sus años de trabajo. Fue una comunicadora versátil, capaz de posicionar a Ecran en un alto nivel en Latinoamérica. Logró que la revista se consagrara como expositora de un género en específico, en este caso, el cine, y que al mismo tiempo, tuviera pleno éxito.

El 14 de agosto de 1989, María Romero entró en un sueño eterno. Esta mujer, de amigos hollywoodenses, fue capaz de revolucionar la manera de hacer periodismo y abrirse paso en un terreno que, en ese entonces, era mayoritariamente de hombres.

Cinco frases célebres de María Romero

–       “Y para las orejitas chicas…”; frase recordada por aquellos que la veían como crítica de cine en el noticiero 60 minutos, donde se encargaba de comentar sobre películas, y a las de género infantil las introducía de esa forma.

–       “La revista ha sido como una hija para mí”, cuenta su sobrina Graciela Romero en el libro de Paula Escobar, Los secretos de Totó, que María dijo el día de su despedida de la revista Ecran.

–       “Fue un golpe de fortuna” así definió María su primera visita a Hollywood, la cual, le inspiraría a escribir de cine.

–       “Resulta difícil preguntarle ciertas cosas, Marilyn, ya que usted rehúye cualquier punto que pueda elogiarla” en la entrevista de María Romero a la actriz y amiga, Marilyn Monroe.

–       “Prefiero el cine de hoy” afirma María. Piensa que el cine de antes estaba enfocado solamente en las estrellas.

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