Abraham Santibáñez: profesional de la ética periodística


28/08/2015

A sus 77 años fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo, un reconocimiento a su trabajo en el periodismo interpretativo y por sobre todo en su innegable aporte al desarrollo ético del oficio periodístico. 

Por Isabel Tagle

Hombre de letras desde muy temprana edad, hizo su primer diario mural a los ocho años y a los seis ya usaba la máquina de escribir que tenía su mamá, comenta en una entrevista realizada el año 1998. Fue Director del  diario La Nación al momento de llegar la democracia a Chile. Subdirector de Revista Hoy, donde le tocó ser parte de la comisión de verificación del caso Hornos de Lonquén. Más de 50 años de trayectoria que este 28 de agosto fueron reconocidos  con el Premio Nacional de Periodismo 2015.

Nació el día 11 de junio del año 1938. Fue el primer hijo del matrimonio entre Abraham Santibáñez Villarroel y Berta Martínez Lauriani. Su padre trabajador de fundición y su madre químico-farmacéutica.

Durante su infancia vivieron en muchos lugares debido a la enfermedad pulmonar que padecía su padre, pero finalmente se radicaron en La comuna de La Cisterna, instalando su madre la primera farmacia del lugar.

Estudió en dos colegios, primero en Los  Salesianos y luego en el colegio Instituto Nacional General José Miguel Carrera.

Al momento de decidir sus estudios superiores, optó por continuar el negocio familiar farmaceutico, según él mismo cuenta en entrevistas anteriores, por la presión social. Su padre murió siendo muy joven, tenía cerca de cuarenta años y fue su madre quien se hizo cargo de los tres hijos.

Estuvo un año en la carrera de química y farmacia, para luego pasar con convicción y una clara vocación a la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. Afirma que pesaron en él todos los diarios, pasquines y murales que organizó en su infancia y en su único año de carrera farmacéutica.

Al entrar a estudiar su carrera definitiva, su familia seguía pensando que era una locura, la escuela de periodismo se había abierto hace solo tres años en esa universidad y era muy arriesgado. Su madre esperaba que recuperara la razón y volviera a su antigua carrera.  Afirmó a la periodista Claudia Cardenas.

El año 1960 entró a trabajar al semanario La Voz del arzobispado de Santiago, hecho que lo lleva a ser testigo del Concilio Vaticano II en Roma. Más de cinco años después, ya titulado y casado con Ana María Allendes, recibe un llamado de una ex compañera de la Escuela de Periodismo, Raquel Correa, quien lo invita a ser parte del equipo que integró revista Vea. Así, ingresó a trabajar como periodista de noticias en el año 1965. Posteriormente trabajó en la reformulación de la Revista Ercilla utilizando los conceptos y la fórmula Time. Fue editor internacional y luego subdirector, durante los años 1968 a 1976.

En 1977, junto a parte del equipo de revista Ercilla creó la Revista Hoy, de oposición al régimen militar, la única a la que se le permitió circular en ese entonces y de la cual fue subdirector y luego director hasta 1989.

Estaba en su cargo de subdirector en Revista hoy, cuando le tocó vivir una de las experiencias que más ha marcado su carrera periodística. Era 30 de noviembre de 1978 cuando recibe un llamado telefónico de la Vicaria de la Solidaridad dándole información confidencial acerca del hallazgo de 15 cuerpos en unos hornos en Lonquén. Miembros de la Vicaria le pedían que subiera a un auto y de inmediato se dirigiera a las oficinas a un costado de la Catedral de Santiago donde se ubicaba La Vicaria de la Solidaridad en ese entonces. Los cadáveres pertenecían a presuntos detenidos desaparecidos de Isla de Maipo. Su misión era  conformar una discreta comisión con credibilidad que pudiera dar testimonio frente a cualquier tribual. “Me marcó mucho haber estado desde el primer momento” asegura.

“Trozos de cráneos amarillentos, con huellas de cuero cabelludo; pelos sueltos, negros; ropas desgarradas en las que se reconoce un blue jeans, un chaleco de hombre”. (Abraham Santibáñez, 30 de noviembre, 1978, Memoria Prohibida.) Son palabras partes del testimonio del destacado periodista que sin querer se encontró presenciando la caída del mito de presuntos detenidos desaparecidos y asegura es un hecho que lo marcó.

Posteriormente trabajó en el diario La Nación, como su director desde el año 1990 hasta 1994

Fue miembro fundador de la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales, casa de estudios en la cual continúa realizando cátedras como Ética y Legislación Periodística. Además fue presidente del colegio de periodistas durante los años 2008 – 2010.

Actualmente es columnista de diarios regionales como El Sur de Concepción, El Día de La Serena, su página personal (www.abe.cl) y ejerce como profesor universitario.

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