Primer aniversario de la muerte de Pinochet
Un año después todo fue muy distinto. Las calles no estaban atestadas, la gente no se agolpaba en la Escuela Militar y nadie celebraba en Plaza Italia o frente al monumento de Allende en el centro de la capital.
Se conmemora la muerte del dictador Augusto Pinochet, pero no hay mayores reacciones. La fundación que lleva su nombre organizó una misa en la Catedral Castrense -y otras en el resto de Chile, pero no se publicó nada de eso- y un foro en el club Manquehue donde expusieron Hernán Guiloff, el senador Jorge Arancibia, el economista Tomás Flores Jaña y el abogado Luis Valentín Ferrada. Cerca de 500 personas llenaron el salón y aplaudieron las palabras de los oradores. Pero en realidad nada afectó la vida de la ciudad.
Durante la noche, en lo único que cortó la normalidad, se produjeron algunos disturbios en poblaciones de la capital, pero no pasaron a mayores.
Acá Lucía Hiriart al centro y Hernán Guiloff -predidente de la Fundación- a su derecha cantan el himno nacional con la estrofa agregada en los 80.





¡firme! mi general.
¡firme! mi general.
Y se fue sin asco, sin
Y se fue sin asco,
sin devolver un peso.
Sin la gloria del justo,
sin saber hablar como hombre.
Llorado por humanos nostálgicos que los manden, que les digan que pensar.
femkusc
femkusc
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